jueves, 6 de agosto de 2020

“Construyendo una nueva visión sobre la Evaluación educativa”

Uno de los grandes problemas que tenemos, es que no existe en el país una cultura de evaluación apropiada, es decir, no se conoce la esencia de una evaluación formativa que se apoye en evidencias y que por tanto sirva para la mejora continua y el apoyo oportuno a todos los estudiantes; en el ámbito educativo se ha confundido siempre el evaluar con el medir.
La evaluación educativa en México, es una de las áreas más complejas en el campo de la acción docente, ya que sustenta que el propósito fundamental de la educación es corroborar los alcances de las competencias a desarrollar y de los aprendizajes esperados. No contar con un panorama claro de la evaluación, es seguir sometiendo el proceso enseñanza-aprendizaje a dinámicas caóticas y por consecuencia, seguir abonando a un sistema educativo sin horizonte.
Leamos el siguiente texto, imaginando a este grupo de maestros:

En algún momento de la lectura, recordé esos episodios de mi experiencia como docente en aula regular…siempre que era fin de bimestre, andábamos efectivamente corriendo, con más trabajo y con mucho estrés. Las evaluaciones se entregaban para revisar y además de hacer adiciones o cambios, sacar las copias y aplicar entre las clases, la revisión y la entrega de los resultados…

Ver a los compañeros de las asignaturas complementarias, evaluar con prisa y con el objetivo de obtener un número…un número para inglés, uno para artísticas, uno para ¿computación, uno para educación física y hacerlo más rápido para entregárnoslo como maestros titulares para nosotros completar y dar a conocer en las reuniones con padres.

Muchas veces sentí como decía uno de los maestros de la lectura; que me “faltaba tiempo”, aunque debo confesar que nunca pensé que fuera algo innecesario… porque de alguna forma es importante COMPROBAR los aprendizajes de los alumnos… pero si hube pensado que debería existir alguna manera de evaluar que “conste” y que sea sin tantos “rollos” administrativos, técnicos y protocolarios… ¿cómo sería?... ¿qué opinan ustedes?

Miguel Angel Santos Guerra, en la reflexión que hace con su texto " DIME CÓMO EVALÚAS Y TE DIRÉ QUÉ TIPO DE PROFESIONAL  Y DE PERSONA ERES"; explica cómo a través del uso de esa herramienta, se puede CONOCER las concepciones que tiene el profesional sobre la sociedad, las instituciones de enseñanza, el aprendizaje y la comunicación interpersonal a través de su forma de evaluar… y es que es imposible que todos esos factores no estén relacionados con esa herramienta.


El profesor vive, actúa y pertenece a  un contexto  y este sin duda condiciona su práctica de la evaluación. Tenemos a veces muchos alumnos para examinar, entregar calificaciones con especificas normas… y esto se hace en momentos específicos pues tenemos protocolos institucionales que cumplir; quienes trabajan en las escuelas oficiales y no se diga! si trabajas en escuelas privadas, pues siempre ofertan un “plus” que condiciona aún más la presentación de la evaluación…

Desde que somos estudiantes, llevamos intrínseca más la importancia de APROBAR que de aprender; es decir como lo explica Santos Guerra; debería predominar en nuestros alumnos el valor de uso, pues el APRENDIZAJE, es más relevante que una nota o número (valor de cambio).

A poco no? Cuántos estudian porque tener un certificado de secundaria “aunque sea” pues ya te permite trabajar; aunque tenerlo no siempre signifique que sepas, no significa que hayas adquirido las habilidades y competencias que te permitan resolver problemas de la vida cotidiana y continuar aprendiendo; tal y como busca el nuevo proyecto educativo… sería bueno entonces preguntarse ¿cuántos de nuestros alumnos están en la escuela por el deseo y el gusto de aprender …

Entonces, ¿cómo podemos dejar esa  evaluación tradicional a la que estamos muy adecuados? ¿cómo darle una nueva perspectiva a esta herramienta?, yo considero que en virtud de que estamos dentro de una sociedad, que somos parte de un círculo social y todo lo que este implica; pues es importante:

·         Reconocer que la forma de evaluar así como la sociedad evoluciona, también debe ser diferente.

·         Que para mejorar la evaluación; como docentes debemos tener claro que es importante modificar las situaciones de aprendizaje (que es directamente donde se realiza nuestra práctica); no podemos seguir enseñando como antes… y entender también que NO TODOS están dispuestos a cambiar sus formas de trabajo (cuesta trabajo convencer a nuestras autoridades directas; sobre todo si llevan una forma de hacer las cosas igual por muchos años).

·         Que tenemos un gran COMPROMISO como maestros por la profesión que escogimos y que somos responsables de los ciudadanos del mañana… Por eso la evaluación también debe ser para el maestro, o qué opinan?



1 comentario:

  1. Hola Keiko estimada.
    Una grandiosa visión la que nos compartes. Realizas una lectura de la realidad educativa muy acertada y congruente, al igual que tú, también creo que aún hay mucho camino por recorrer en cuanto a este tema y que el mejor camino para hacerlo es el compromiso. Abrazos.

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